Es una fuente de energía autóctona y sostenible, obtenida principalmente de residuos forestales, agrícolas e industrias alimentarias. El producto más conocido es el "Pellet maderero", que son pequeñas porciones de materia vegetal comprimida utilizadas como combustible. Los usos más comunes son:
Es el agua potable destinada a consumo que ha sido calentada. Se utiliza para usos sanitarios (baños, duchas, etc.) y para otros usos de limpieza (fregado de platos, lavadora, lavavajillas, etc.). Esta opción es obligatoria de instalar en viviendas de nueva construcción.
Para calefactar tanto sistemas de viviendas unifamiliares como edificios completos. El formato va desde pequeñas estufas hasta grandes calderas. Se puede cubrir el 100% del consumo.
Con un sólo equipo se consiguen los dos conceptos. Se puede cubrir el 100 % del consumo.
Otros usos menos comunes: